Conjuntivitis es una inflamación o infección de la conjuntiva, la membrana de tejido delgada y transparente que recubre la superficie interior del párpado y cubre la parte blanca del ojo. La conjuntivitis, frecuentemente denominada “ojo rojo”, es una enfermedad ocular común que se desarrolla especialmente en los niños.

La conjuntivitis puede afectar uno o ambos ojos. Algunos tipos de conjuntivitis pueden ser muy contagiosos y se pueden contraer en las escuelas y en el hogar.

A pesar de que la conjuntivitis normalmente es una infección ocular leve, algunas veces se puede convertir en un problema más serio. La conjuntivitis puede ser causada por una infección bacteriana o viral.

También puede ocurrir por una reacción alérgica a agentes irritantes presentes en el aire como el polen y el humo, el cloro de las piscinas e ingredientes de cosméticos u otros productos que entran en contacto con los ojos.

En­tre las affecciones alér­gi­cas se pue­de mencionar la con­jun­ti­vi­tis ver­nal, que afec­ta a per­so­nas jó­ve­nes y per­ma­ne­ce ac­ti­va en­tre cin­co y 10 años has­ta que me­jo­ra pau­la­ti­na­men­te, y la ri­no­con­jun­ti­vi­tis alér­gi­ca, que es acom­pa­ña­da por sín­to­mas na­sa­les.

Las enfermedades de transmisión sexual como la clamidia y la gonorrea son causas menos comunes de la conjuntivitis. Las personas con conjuntivitis pueden experimentar los siguientes síntomas:

• Sensación de arenilla en uno o en ambos ojos

• Sensación de picazón o de ardor en uno o en ambos ojos

• Lagrimeo excesivo • Secreción en uno o ambos ojos

• Párpados hinchados

• Enrojecimiento de la parte blanca de uno o de ambos ojos

• Aumento de la sensibilidad a la luz.

RECOMENDACIONES

Entonces podemos resumir en que exis­ten dos ti­pos de con­jun­ti­vi­tis: la alér­gi­ca y la vi­ral. “Un 25% de la po­bla­ción su­fre con­jun­ti­vi­tis alér­gi­ca” sin que sea tratada.

La dis­mi­nu­ción de la ven­ti­la­ción en dis­tin­tos am­bien­tes por el uso de equi­pos de ai­re acon­di­cio­na­do y la can­ti­dad de tiem­po que se per­ma­ne­ce den­tro de ha­bi­ta­cio­nes ce­rra­das in­cre­men­tan las po­si­bi­li­da­des de con­traer esta afección, se­gún nuestros ex­per­tos.

El pro­ble­ma pue­de ser tra­ta­do sim­ple­men­te con co­li­rios que se ad­mi­nis­tran por me­dio de go­tas. Existe un grave riesgo cuando las personas se automedican colirios antinflamatorios o inclusive antibióticos.

Ade­más del ec­ze­ma de los pár­pa­dos, si es­te pro­ble­ma no es tra­ta­do co­rrec­ta­men­te pue­de pro­du­cir úl­ce­ras cor­nea­les que al ci­ca­tri­zar ge­ne­ran pér­di­da de vi­sión, el de­sa­rro­llo del que­ra­to­co­no (de­for­ma­ción de la cór­nea) o ca­ta­ra­tas.

Si tienes síntomas como estos considera visitar a tu Oftalmólogo  a la brevedad posible, o contáctanos para hacer tu cita a los teléfonos 23130920- 23130921, será un gusto atenderte.